Para entenderla en pocos minutos y sin palabras complicadas
Si alguna vez has leído la palabra radiofrecuencia y has pensado: “Esto suena muy técnico”,
tranquila. No estás sola.
La buena noticia es que no hace falta entender ciencia para entender qué hace en tu piel.

Empezamos por lo importante
Con el paso del tiempo, la piel cambia. ¡Con la edad el cansancio llega hasta en la piel!
Se vuelve un poco más lenta renovándose y necesita algo más de estímulo para mantenerse firme. Y eso es completamente normal.

Entonces, ¿qué es la radiofrecuencia?
La radiofrecuencia es un calor suave y controlado que actúa en capas profundas de la piel.
Ese calor no quema, no molesta y no cambia tu rostro. Lo que hace es activar la piel, recordarle que puede seguir trabajando bien.

Qué hace ese calor, explicado de forma sencilla
Dentro de la piel hay células encargadas de mantenerla firme y elástica. Con los años, estas células trabajan más despacio, están cansada como nosotras después de un día intenso.
El calor de la radiofrecuencia les da un pequeño “empujón” para que vuelvan a activarse. Esto es muy beneficioso porque sin alterarla, conseguimos con las células trabajen a buen ritmo como han estado haciendo siempre.

¿Dónde actúa la radiofrecuencia?
No se queda en la superficie.
Trabaja en profundidad, en la zona donde la piel se sostiene. Por eso los cambios no son exagerados, sino naturales y poco a poco visibles. Recuperas la firmeza gracias a que las células empiezan a generar colágeno y elastina.

Por qué no se notan resultados el primer día
Porque la piel necesita tiempo. La radiofrecuencia no genera un efecto inmediato. Es más bien un proceso.
Al principio no notas grandes cambios. Pero después, la piel se ve más uniforme, más firme, más “despierta”. Y eso es buena señal.
¿Es segura para usar en casa?
Sí, cuando está pensada para ello, como los dispositivos de Masderm.
Los dispositivos de uso doméstico están diseñados para:
-
Usarse con tranquilidad
-
Respetar la piel
-
Integrarse fácilmente en la rutina
Sin prisas y sin complicaciones.
En resumen
La radiofrecuencia:
-
No es complicada
-
No es agresiva
-
No promete milagros
Es simplemente una forma de ayudar a tu piel a mantenerse activa, con calma y constancia.
Cuidar la piel a partir de cierta edad no va de hacer más, va de entender mejor. Y cuando entiendes lo que usas, todo resulta más fácil y más tranquilo.
