Llega septiembre, vuelves de vacaciones, recuperas la rutina… y de repente empiezas a notar mucho más pelo en el cepillo, en la ducha o sobre la almohada.
Es una situación que preocupa a muchas personas, pero en la mayoría de los casos es completamente normal.
De hecho, la caída del cabello suele ser más evidente entre finales del verano y el comienzo del otoño. Este fenómeno recibe el nombre de caída estacional del cabello y, aunque puede resultar alarmante, suele ser temporal.
¿Por qué el pelo se cae más en septiembre?
El cabello sigue un ciclo natural formado por tres fases:
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Crecimiento (anágena).
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Transición (catágena).
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Reposo y caída (telógena).
En determinadas épocas del año, especialmente entre finales del verano y principios del otoño, un mayor número de folículos entra de forma sincronizada en la fase de reposo. Unos meses después, esos cabellos se desprenden de manera natural, haciendo que la caída sea mucho más visible.
¿Es normal perder más pelo en otoño?
Sí.
Los dermatólogos consideran que la caída estacional es un fenómeno fisiológico y reversible.
Durante unas semanas puedes notar una mayor cantidad de cabello en el peine o durante el lavado, pero eso no significa necesariamente que estés perdiendo densidad capilar de forma permanente.
El verano también pasa factura al cabello
Además del propio ciclo capilar, el verano deja el cabello expuesto a múltiples agresiones:
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Radiación ultravioleta.
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Agua salada.
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Cloro de las piscinas.
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Altas temperaturas.
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Mayor deshidratación de la fibra capilar.
Todo ello no suele provocar la caída del cabello desde la raíz, pero sí puede hacer que la fibra esté más seca, quebradiza y frágil, dando una sensación de menor volumen y peor calidad del pelo.
¿Cómo saber si es una caída estacional o hay otro problema?
La caída estacional suele presentar unas características muy concretas:
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Aparece principalmente entre septiembre y octubre.
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Afecta de forma difusa a todo el cuero cabelludo.
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Dura varias semanas.
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El cabello vuelve a crecer de forma espontánea.
Sin embargo, conviene consultar con un dermatólogo si:
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La caída dura más de dos o tres meses.
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Notas una pérdida progresiva de densidad.
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Aparecen zonas con menor cantidad de cabello.
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La caída se acompaña de picor, dolor o descamación intensa del cuero cabelludo.
¿Se puede evitar?
No siempre es posible evitar la caída estacional, ya que forma parte del ciclo natural del cabello.
Lo que sí podemos hacer es mantener el cabello y el cuero cabelludo en las mejores condiciones posibles para favorecer que el nuevo cabello crezca fuerte y sano.
Para ello es recomendable:
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Mantener una alimentación equilibrada.
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Evitar el estrés en la medida de lo posible.
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Proteger el cabello del sol durante el verano.
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Reducir el uso excesivo de herramientas de calor.
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Utilizar productos adaptados a las necesidades del cabello.
Septiembre también es un buen momento para reparar el cabello
Aunque la caída estacional sea temporal, el final del verano es una excelente oportunidad para recuperar la calidad de la fibra capilar.
Después de semanas de exposición al sol, al mar y al cloro, el cabello suele necesitar un extra de hidratación, nutrición y reparación.
Un cabello bien cuidado no evita por sí solo la caída fisiológica, pero sí puede verse más fuerte, brillante, suave y resistente a la rotura.
El enfoque de Masderm para cuidar tu cabello después del verano
La caída estacional no siempre puede evitarse, ya que forma parte del ciclo natural del cabello. Sin embargo, sí podemos ayudar a que el cabello y el cuero cabelludo se encuentren en las mejores condiciones posibles durante este periodo.
En Masderm apostamos por un enfoque global del cuidado capilar, combinando nutrición, reparación de la fibra y tecnología.
El primer paso es Oral Hairmas , un complemento nutricional en formato gominola formulado con biotina, zinc, selenio, ácido hialurónico, vitaminas A, C, D y E, ácido fólico y extractos de cola de caballo y Pygeum africanum.
Esta combinación aporta nutrientes que contribuyen al mantenimiento del cabello en condiciones normales gracias a la biotina, el zinc y el selenio, mientras que la vitamina C contribuye a la formación normal de colágeno para el funcionamiento normal de la piel. Además, Masderm recomienda tomarlo durante al menos dos meses y comenzar aproximadamente un mes antes de los cambios de estación para preparar el cabello frente a la caída estacional.
Una vez cubiertas las necesidades desde el interior, el siguiente paso es cuidar la fibra capilar. Para ello, la gama reparadora de Masderm —compuesta por Champú Reparador, Acondicionador Reparador y Mascarilla Reparadora— ayuda a mejorar el aspecto del cabello después de las agresiones del verano gracias a ingredientes como queratina hidrolizada, proteína de arroz y polipéptidos, que acondicionan y reparan la fibra capilar.
Y para completar la rutina, Hairmas Device, con tecnología de iones negativos, permite secar y moldear el cabello reduciendo el encrespamiento y consiguiendo un acabado más suave, brillante y sedoso.
