En el cuidado de la piel madura, no todo se soluciona añadiendo más productos.
La dermatología moderna diferencia claramente entre tratar la superficie de la piel y estimular sus estructuras profundas.
Por eso, cada vez más especialistas coinciden en una idea clave:
La cosmética y la radiofrecuencia actúan en niveles distintos y, combinadas, ofrecen mejores resultados que por separado.

1. Dos niveles de acción distintos: epidermis vs dermis
Para entender por qué esta combinación tiene sentido, primero hay que entender cómo funciona la piel.
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La epidermis es la capa más superficial.
Aquí actúan la mayoría de cosméticos: hidratación, protección, renovación, luminosidad. -
La dermis es la capa profunda.
Aquí se encuentran el colágeno, la elastina y los fibroblastos, responsables de la firmeza y densidad cutánea.
Con la edad, los cambios más importantes ocurren en la dermis (en la capa profunda), no en la epidermis.
2. Qué puede aportar la cosmética (y qué no)
La cosmética bien formulada es imprescindible. Aporta:
- Hidratación
- Protección de la barrera cutánea
- Antioxidantes
- Mejora del aspecto superficial
- Confort y calidad de la piel
Pero incluso las mejores fórmulas tienen un límite:
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No estimulan directamente los fibroblastos
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No generan calor dérmico
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No reactivan de forma intensa la producción de colágeno
Por eso, en piel madura, la cosmética sola no siempre es suficiente.

3. Qué aporta la radiofrecuencia desde la dermatología
La radiofrecuencia facial es una tecnología utilizada en dermatología estética por su capacidad para estimular la dermis de forma segura y controlada.
Su mecanismo de acción:
La radiofrecuencia genera calor profundo y homogéneo que:
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Activa los fibroblastos
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Estimula la síntesis de colágeno y elastina
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Mejora la firmeza y densidad de la piel
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Reactiva la microcirculación
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Mejora la calidad del tejido a medio y largo plazo
Este estímulo no es agresivo ni invasivo, pero sí biológicamente activo.
4. Por qué la combinación cosmética + radiofrecuencia es superior
Cuando la piel recibe radiofrecuencia:
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Aumenta la circulación
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Mejora la oxigenación
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Se activa el metabolismo celular
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La piel se vuelve más receptiva
Esto hace que:
- Los activos cosméticos se absorban mejor
- Las rutinas sean más eficaces
- Los resultados sean más visibles y duraderos
No es solo una suma, es una sinergia real.
5. Orden correcto en la rutina: cómo combinarlas bien
Para que esta combinación tenga sentido dermatológico, el orden es clave.
🔹 Primero: radiofrecuencia (sobre piel limpia, con producto conductor adecuado)
🔹 Después: aplicación de cosmética (sérum, crema, activos específicos)
Así se aprovecha:
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La activación previa de la piel
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El aumento de permeabilidad
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La mejor absorción de activos

6. Frecuencia y constancia: el verdadero factor diferencial
Ni la cosmética ni la radiofrecuencia funcionan por uso puntual.
En piel madura, lo que marca la diferencia es:
- Constancia
- Frecuencia adecuada
- Tratamientos progresivos
Por eso, los dispositivos de radiofrecuencia de uso doméstico permiten algo clave: integrar la tecnología en la rutina real, sin depender de citas puntuales.
7. Qué resultados son realistas (y cuáles no)
Desde un punto de vista dermatológico, esta combinación permite:
- Mejorar firmeza
- Aumentar densidad cutánea
- Suavizar arrugas
- Mejorar luminosidad
- Mantener un aspecto natural
No busca borrar el paso del tiempo, sino mejorar la calidad de la piel de forma sostenida.
Conclusión
La cosmética sigue siendo imprescindible, pero cuando se combina con radiofrecuencia, su eficacia se multiplica.
Por eso, cosmética + radiofrecuencia no es una moda, sino una estrategia con sentido dermatológico, especialmente en la piel madura.
En Masderm apostamos por rutinas inteligentes, eficaces y basadas en ciencia, pensadas para acompañar la piel real en cada etapa.
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